Una familia, formada por una pareja y sus tres hijos, en una casa de superficie limitada no significa que el espacio no sea del todo funcional. Un proyecto cuya estética se mantiene fiel a la filosofía de Alts Design Office, estudio japonés, arquitectos del proyecto, que encuentra en la madera su principal aliada.

“Los propietarios acudieron a nosotros con una premisa muy clara. Querían un espacio que les permitiese disfrutar en familia y, al mismo tiempo, guardar sus pertenencias”, cuenta el director creativo del estudio, Sumiou Mizumoto.

Una vivienda de cerca de 120 metros cuadrados repartidos en dos plantas. La baja, con las zonas comunes; y la alta, con cuatro dormitorios y un cuarto de baño. Teniendo en cuenta el almacenamiento, no es una estancia cerrada sino abierta, donde el espacio de almacenamiento convive con el resto de funciones de la casa.  Un diseño que aporta valor añadido al espacio de almacenamiento tradicional y donde la familia crece en un entorno que crece con ella.

Vía/ diariodesign.com
Arquitecto/ Alts Design Office
Fotografía/ Kenta Kawamura