Un único espacio de vivienda y trabajo, está situado en el centro de Utrecht, Holanda, con un jardín que le protege de la bulliciosa ubicación. Es la lugar de trabajo y el hogar del arquitecto y urbanista Rolf Bruggink, su novia Yffi van de Berg y su perro.

¿Qué lo hace tan único? Está ubicado en una casa de 50 metros cuadrados construido en 1895 junto a lo que solía ser una casa aristocrática en el barrio de Maliebaan. En 1955, se construyó próximo un edificio de oficinas de madera de 200 metros cuadrados, pero cuando Rolf compró el local en 2011, y decidió demoler el edificio de oficinas y recuperar los materiales de construcción para su nueva casa.

Gracias a los orígenes de los materiales de construcción, la casa cuenta con características singulares que aseguran que es una casa única en su tipo. A destacar, toda la estructura se construyó con la ayuda de una maqueta, su diseño se adaptó a medida que avanzaba la construcción.

El diseño en sí es muy geométrico. La primera zona ha quedado abierta para dar la bienvenida a los visitantes. En la segunda zona se encuentra la casa principal abierta y luminosa, con la zona de oficina.

Los muebles escasos siguen los mismos principios de diseño y fueron creados por diseñadores holandeses, como Tejo Remy y Rene Veenhuizen, la colorida alfombra fue producida a partir de mantas viejas. Una pieza realmente especial es la mesa de madera, se ha creado a través del uso de materiales recogidos de casas antiguas que son desmanteladas o remodeladas en otras nuevas. Esencialmente, ejemplifica un vínculo con el pasado, mientras mira hacia el futuro, dando lugar a la manifestación de una nueva visión creativa.

 

Vía/ yatzer.com
Fotografía/ Christel Derksen & Rolf Bruggink