El origen del Estilo Kinfolk nace en los Estados Unidos y se inspira en el estilo de vida de la comunidad Amish, inspirada en la naturaleza, en tener una vida sencilla en el campo, y nos invita a volver a nuestros orígenes. Las tradiciones vuelven a tener la importancia que se merece.
Más que una tendencia decorativa se trata de un estilo de vida donde se repasan los valores de la tradición y lo importante es llevar una vida plena y tranquila. Vivir sin prisas dándole valor a las cosas simples e importancia a los detalles. Un modo decorativo y de vida más natural, relajado y auténtico.
ESTÉTICA KINFOLK
En la estética Kinfolk es ecléctica se puede ver cualquier tendencia, nórdica, industrial,… y también distintos acabados y materiales, preferiblemente materias primas nobles, que le den al espacio una apariencia rústica como de casa de campo, lo importante es encontrar una atmósfera confortable, natural y contemporánea.
La madera es imprescindible en el estilo Kinfolk, bien en el techo, en los muebles como en sillas y mesas o en piezas antiguas que tengan una bonita historia. Diseños limpios y rectos que ayuden a la armonía del conjunto. La fibras naturales como el lino, la lana y el algodón se adueñan de los textiles. Junto con los estampados exóticos y mejor si están hechos a mano por algún artesano de la zona. El estilo Kinfolk impulsa la calidad por encima de la cantidad, mejor menos de mejor calidad.
Lo Kinfolk también se centra en el cuidado del medio ambiente y te une a la naturaleza a través de las plantas, los colores tierra y verdes sobre una base luminosa de color blanco de las paredes. Decoración artesana que llenan el espacio de elementos únicos y personales. Todo tipo de objetos pueden acompañarnos desde muebles de segunda mano, de estilo industrial o reciclados.
Si necesitas un cambio y un poco más de relax este es el estilo ideal para tu hogar.






